lunes, 29 de febrero de 2016

El Encuentro obrero que no fue y el que necesitamos

Luego de numerosas reuniones organizativas y de una conferencia de prensa común anunciando la convocatoria, el Encuentro Obrero antiburocrático - previsto para el sábado 5 de marzo en el microestadio de Racing -, se frustró antes de ser realidad, por la imposibilidad de los distintos sectores y corrientes convocantes de arribar a acuerdos básicos que permitieran su concreción.
 
Desde la CPS Rompiendo Cadenas fuimos parte impulsora de esa iniciativa desde un primer momento y lamentamos profundamente este desenlace negativo, que seguramente deja un sabor amargo al conjunto del activismo obrero y popular.
 
No vamos a ingresar en la dinámica de acusaciones y descalificaciones entre organizaciones compañeras, ni responder punto por punto ciertos ataques. Preferimos presentar por la positiva cuál es nuestra orientación como corriente político-sindical y, a la luz de ese posicionamiento, encontrar mejores explicaciones de lo que pasó, y muy posiblemente algunas conclusiones para no tropezar a futuro con los mismos problemas.
 
Nuestro punto de vista fundamental es que una instancia obrera de coordinación como la que se requiere para hacer frente a esta coyuntura de ajuste y ola de despidos, debe estructurarse centralmente sobre la base de las representaciones genuinas conquistadas en el movimiento obrero, que deben constituir el centro de gravedad real de la coordinación. A nuestro entender, el necesario aporte de las corrientes políticas a este tipo de Encuentros debe sujetarse a este concepto fundamental, canalizándose a través de su militancia obrera (y no de sus referentes parlamentarios), su iniciativa, y sus perspectivas políticas.  Frente a la ofensiva del Gobierno de Macri y de las grandes multinacionales, que no es sólo coyuntural, consideramos que no son momentos para perder tiempo en cuestiones menores, y que nunca hay que poner intereses partidarios sobre el interés del conjunto de la clase trabajadora.
 
Desde Rompiendo Cadenas entendemos que sólo bajo estos criterios podremos avanzar de conjunto en instancias de coordinación relativamente estables, que trasciendan las estériles disputas de aparatos, en las que el hegemonismo prima por sobre la construcción conjunta. Sólo cuando el protagonismo fundamental lo asuman las experiencias más avanzadas de lucha de nuestra clase (dirija quien dirija, intervengan o no organizaciones políticas a su interior) y el protagonismo lo tengan los compañeros trabajadores y trabajadoras organizados sindicalmente podremos avanzar en una construcción que supere las mezquindades y disputas "de cartel" que se manifestaron permanentemente en las reuniones organizativas. Estamos convencidos y convencidas de que sólo desde allí se podrán ampliar y potenciar efectivamente las tendencias combativas del movimiento obrero, objetivo excluyente que debe tener un Encuentro de estas características.  
                                            
Desde esa concepción, llevamos adelante un esfuerzo permanente para que el Sindicato de Aceiteros de Capital y el Cuerpo de Delegados de la Línea 60 pudieran ser protagonistas principales de los debates y las tomas de decisiones, sobre la base de que primen en el ahora frustrado Encuentro, la orientación democrática, combativa, masiva, unitaria y respetuosa de la diversidad de opiniones políticas de sus compañeros, que llevaron al triunfo a sus luchas en 2015.  
 
Conscientes de que este enfoque no es compartido por otras corrientes y que tensiona con la lógica de ubicar la centralidad en la organización política propia, abordamos la tarea de construir el Encuentro apuntando a lograr un equilibrio entre las representaciones genuinas conquistadas en el movimiento obrero y el reconocimiento a la participación y aporte de las distintas corrientes políticas.
 
Ni “imposiciones burocráticas”, ni “vetos”, todos los planteos volcados por nuestros compañeros y compañeras en las reuniones preparatorias apuntaron a lograr un Encuentro unitario que esté a la altura de la compleja etapa que atravesamos, lo que sin duda no se logra procurando correr el eje del Encuentro de los problemas más acuciantes del movimiento obrero hoy (los despidos en el Estado y en la actividad privada, la caída del salario real, inflación, precarización laboral, etcétera) para traccionarlo por razones de aparato hacia el debate excluyente de una cuestión en particular, en detrimento de la agenda común de todos los convocantes.
 
Está claro que un Encuentro obrero de deliberación y resolución para la lucha, que extienda la influencia de los sectores combativos hacia más amplios sectores de nuestra clase, requiere de una profunda comprensión respecto a la importancia y necesidad de la coordinación obrera en este contexto, junto con una genuina vocación unitaria de las organizaciones intervinientes. Que no hayamos podido concretar el Encuentro del 5 de marzo indica que estos rasgos aún no han madurado lo suficiente entre las corrientes militantes que nos reclamamos de la clase trabajadora.
 
No obstante, desde Rompiendo Cadenas seguiremos trabajando incesantemente para poner en pie una instancia de esas características y procuraremos que lo que hoy se presenta como un traspié se convierta rápidamente en aprendizaje político, organizativo y metodológico. Para avanzar así hacia un Encuentro de coordinación obrera protagonizado efectivamente por sus expresiones de lucha más avanzadas y estructurado sobre las representatividades alcanzadas en Sindicatos, Seccionales y Comisiones Internas del movimiento obrero.
 
Corriente Político – Sindical “Rompiendo Cadenas”
29/02/2016

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lunes, 22 de febrero de 2016

Paritaria Nacional: de la oferta del 40% al techo de 25% Congreso de la Ctera y plan de lucha para pelear por el salario

Difundimos la declaración de la Corriente de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Enriqueta Lucero:

En un indisimulable “papelón”, el gobierno nacional retiró la propuesta de aumento del 40% realizada por el ministro Bullrich y propuso en boca del mismo presidente Macri un techo del 25%.
Mientras tanto la inflación crece y los tarifazos se suceden.
Los tan anunciados cambios en el impuesto a las ganancias no traerán ninguna modificación significativa y en los hechos continuará este robo a nuestros salarios.
Es evidente que quieren ir a fondo con la política de que seamos lxs trabajadorxs los que paguemos el costo de la crisis con una significativa rebaja del poder adquisitivo de nuestros ingresos.
La dirección nacional de  la CTERA insiste en integrar las paritarias sin mandatos debatidos por la docencia así como sin elegir a los paritarios democráticamente. De este modo, la cifra propuesta inicialmente por los auto-elegidos paritarios parte de un porcentaje con respecto a los sueldos más bajos, en lugar de nivelar tomando de base los mejores salarios y la relación con una canasta familiar que ronda entre los 15.000 y 20.000 pesos según las observaciones de distintas fuentes.  El pedido de un 40% sobre el salario de 6000 pesos ni siquiera marca un aumento para provincias como Santa Fe o Córdoba, sino que además sigue con la complicidad de proponer techos a las provincias y evitar la unidad nacional en el reclamo. 
La retirada propuesta del gobierno de 7800 en febrero y 8500 en julio mantiene dos tendencias que cuestionamos: seguir alimentando la fragmentación salarial nacional y la incorporación de sumas en negro. Se suma a lo anterior lo cuestionable del pago en dos cuotas y el crecimiento de las sumas en negro mientras no se incorpore el incentivo al básico.
Desde la Corriente Enriqueta Lucero consideramos que es fundamental establecer un salario nacional acorde a la canasta familiar que termine con la fragmentación, sin cuotas ni sumas en negro. Impulsamos que se debata desde las escuelas y  que no quede en manos de los y las dirigentes nacionales que ya han hecho guiños hacia los propios medios de comunicación luego de la propuesta sin habernos consultado. 

La paritaria es un momento de la lucha sindical y política
Miles de trabajadores/as de la educación en el país estamos debatiendo nuestra situación actual y hacia dónde debemos ir. En el marco de un cambio de escenario político las expectativas oscilan entre la esperanza y la desconfianza. Las paritarias no constituyen un momento aislado de nuestra vida docente: el salario y las condiciones de trabajo son elementos de un hecho más amplio de la política educativa y su eventual resultado nos dejará más débiles o fortalecidos ante un futuro incierto donde el gobierno anuncia cambios que nos afectarán directamente.

La “herencia” del kirchenismo… y el macrismo.
El kirchnerismo dejó un sistema educativo nacional fragmentado  e inequitativo, con desigualdad salarial y presupuestaria por provincia, plagado de planes nacionales precarizados. Cambios curriculares y planes que vaciaron de contenidos y priorizaron las estadísticas de aprobación por sobre el aprendizaje real. Un sistema con crisis edilicias en varias provincias, mientras se financia la educación privada y se profundizan las “gestiones asociadas” o sociales para abaratar costos y precarizar más la educación. Todavía resuenan en la memoria colectiva las palabras de la ex-presidenta cuando nos amonestó por cadena nacional, refiriéndose a nuestras presuntas 4 horas diarias de trabajo y 3 meses de vacaciones tildándonos de “vagos”. 
Sin embargo, la situación no fue distinta allí donde el macrismo gobierna hace años. La gestión educativa en CABA acompañó y hasta profundizó cada una de estas políticas precarizadoras.  

El papel de la burocracia
Y en ambos casos, la Celeste, tanto en CABA como en el resto del país, ha sido garante fundamental de estas políticas. Educó y acostumbró a miles de trabajadores de la educación  a las luchas aisladas y al corporativismo. Nos “acostumbraron” a ver como meros espectadores y no como protagonistas a nuestra conducción nacional de CTERA, a proponer y rechazar “ofertas” sin ninguna discusión en las bases. Años incluso de paritarias nacionales cerradas por decreto no alcanzaron para que convocaran a una sola medida nacional de lucha. 

La ofensiva de Cambiemos y el ajuste
Las propuestas salariales de Cambiemos tanto nacionales como en Bs As o Mendoza clarifican la profundización de una política educativa basada en la precarización laboral y pedagógica. Anuncios como el hecho en Mendoza donde se busca pagar más a quienes “estén efectivamente frente al aula”, buscan responsabilizar a quienes se enfermaron dando su vida al sistema, de las consecuencias de las políticas arriba descriptas. Reformas impulsadas por asesores internacionales que  inspiraron sistemas en crisis como el chileno o el mexicano. Lo que es necesario comprender es que no hay rumbo educativo escindible del proyecto de país y de sociedad. El acceso de los sectores populares al conocimiento, al pensamiento crítico y científico no encaja en un modelo económico basado en la reprimarización y el extractivismo que levanta este gobierno. Por eso, si bien la pelea por el salario es fundamental para llevar el sustento a nuestros hogares, hay que inscribirla en una batalla más amplia y profunda, que es la defensa y construcción de la educación pública, estatal, laica, gratuita y obligatoria en tanto bien común para todos los habitantes de esta nación.

Mientras las tarifas suben y con ellas, la inflación, las principales medidas del gobierno benefician sin disimulo a los grandes grupos concentrados. Esta transferencia de ingresos  está acompañada de despidos masivos y del desguace de funciones del Estado que repercutirán en nuestra tarea educativa, como el trabajo social y de primera infancia. 

Plan de lucha
La unidad y la democracia sindical son herramientas necesarias  de los trabajadores sin las cuales no será posible la conquista de nuestras reivindicaciones. Necesitamos un salario básico docente unificado en todo el país equivalente al valor de la canasta familiar en una jornada simple de trabajo. Levantamos también la renacionalización del sistema educativo, hoy fragmentado en 24 subsistemas. Al mismo tiempo entendemos que tanto el pliego reivindicativo como los delegados paritarios deben ser definidos democráticamente de abajo arriba, desde las escuelas y  en cada instancia concreta. Basta de paritarios atornillados durante años, basta de decisiones tomadas a espaldas de la base docente. 
En este contexto donde se busca descargar la crisis entre todos/as los trabajadores/as, entendemos fundamental lograr la más amplia unidad de todos los que soportamos estos ataques. Por eso adherimos y nos sumamos activamente al paro del 24/2 convocado por ATE y al que adhieren ambas CTA
Pero esa jornada no será suficiente. Nuestra corriente propone a toda la oposición antiburocrática que redoblemos el esfuerzo de exigencia a CTERA que convoque a un congreso nacional de participación amplia y democrática. Ese congreso de CTERA debe no sólo unificar la lucha educativa sino con el conjunto de los/as trabajadores/as.

Ningún techo a las paritarias
Salario inicial = a la canasta familiar para un cargo para todos/as los trabajadores de la educación
Congreso de base de CTERA y plan de lucha nacional unificado con no inicio de clases
Participemos de la Jornada Nacional de Lucha del 24/3. Unidad con el conjunto de los estatales

Corriente de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Enriqueta Lucero

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viernes, 19 de febrero de 2016

Charla Debate: TRABAJADORES EN LUCHA por nuestros salarios, contra la precarización y los despidos

Invitamos a la charla debate que realizaremos el jueves 25/2 en Solís 823 CABA (en la sede del sindicato docente Ademys) a las 19 hs.

Participarán del panel compañeros y compañeras aceiteros, de prensa, docentes y estatales.

Te esperamos!



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jueves, 18 de febrero de 2016

¡NO A LOS DESPIDOS EN LA UNQUI!

¡REINCORPORACIÓN INMEDIATA DE LOS DESPEDIDOS A SUS PUESTOS DE TRABAJO!


El macrismo llegó con las medidas regresivas ya conocidas por todos: despidos, inflación, aumentos de precios y de los servicios, represión. En Quilmes los despidos afectaron cerca de 900 trabajadores municipales, siendo Martiniano Molina su principal responsable. Ante esta situación la respuesta de los trabajadores no se hizo esperar y luego de una serie de medidas de fuerza se logró la reincorporación  de algunos compañeros y la promesa de revisar los despidos.
Como públicamente se conoce, el recorte presupuestario alcanzó todos los niveles del Estado nacional, provincial, municipal, llegando ahora a la Universidad Nacional de Quilmes. La gestión de la UNQui, con Mario Lozano a la cabeza, que se dice progresista, hoy despide trabajadores. Esta gestión informó días atrás a dos de sus trabajadores que a partir del 1 de marzo se quedaban sin su fuente de sustento. La precarización a la que sistemáticamente son expuestos los trabajadores del Estado desde hace años, tanto dentro de la universidad como en otros ámbitos, es la base que hoy posibilita los despidos masivos.
Por otro lado, la conducción de ATUNQ, que no se hizo presente en ninguna de las acciones realizadas por los trabajadores despedidos, sale a desinformar al conjunto de la comunidad universitaria afirmando que gracias a su gestión con el rectorado los trabajadores fueron reincorporados. Es importante remarcar que los despidos aún no se han revertido, dejando en claro que esta acción de ATUNQ solo busca aislar a los trabajadores que se encuentran luchando por recuperar sus puestos; a la vez que demuestra una clara actitud servil a la gestión y al rector.  
Los trabajadores no debemos quedarnos pasivos ante el atropello de nuestros derechos y puestos de trabajo, debemos coordinar nuestros esfuerzos desde abajo, democrática y colectivamente en los espacios de trabajo, poniendo nuestros reclamos en las calles. Al mismo tiempo se vuelve necesaria la organización en pos de construir un sindicalismo distinto  al que nos tienen acostumbrados las burocracias que están hoy al frente de nuestros gremios; un sindicalismo de base y combativo que sea representante de los trabajadores y no de las patronales. Solo así podremos resistir el avance de las políticas neoliberales que solo benefician a los de arriba.  

Desde la corriente político-sindical Rompiendo Cadenas nos solidarizamos con la lucha de los trabajadores despedidos de la UNQUI y nos haremos presente en la jornada de lucha de hoy.

- ¡NO A LOS DESPIDOS EN LA UNQUI!
 - ¡REINCORPORACIÓN INMEDIATA DE LOS DESPEDIDOS A SUS PUESTOS DE TRABAJO!
 - ¡PASE A PLANTA PERMANENTE A TODOS LOS CONTRATADOS!
- ¡BASTA DE PRECARIZACIÓN LABORAL!

CORRIENTE POLÍTICO SINDICAL
ROMPIENDO CADENAS
 

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miércoles, 20 de enero de 2016

¡Por los salarios adeudados, los puestos de trabajo y contra el vaciamiento del G23!

Miércoles 13hs: Concentración el Ministerio de Trabajo (Alem) del SIPREBA y el Grupo 23
Jueves 18 a 22hs: Olla Popular en la puerta de Radio América y Tiempo Argentino (Amenabar 23, Palermo). 

Desde la Corriente Político Sindical Rompiendo Cadenas queremos acercar un fraternal saludo y abrazo a todos los trabajadores y las trabajadoras de los medios del Grupo 23 que están llevando acabo una importante lucha y que no se resignan a que los costos de las aventuras de los empresarios Sergio Szpolski, Matías Garfunkel y Darío Richarte los paguen las y los laburantes. Nos sumamos a su reclamo por la fuentes de trabajo (a mas de veinte trabajadores de diferentes zonales de El Argentino ya fueron dejados en la calle), los salarios adeudas y contra el vaciamiento del grupo.
Al mismo tiempo, repudiamos el cinismo de los dueños del grupo. Sergio Szpolski hace pocos meses fue candidato a intendente de Tigre por el FPV y pretendía venderle a los vecinos de ese distrito y toda la sociedad un proyecto que se pretendía “nacional y popular”. Por su parte, Matías Garfunkel, no se sabe desde qué exótico lugar turístico del planeta, tuiteó que se solidariza con los trabajadores. Darío Richarte, otro de los dueños del Grupo, número dos de la SIDE durante el gobierno de la Alianza y mano derecha de "Coti" Nosiglia, armador político de la alianza PRO- UCR. Son empresarios se enriquecieron durante años con la pauta oficial y privada, construyeron un multimedios y ahora acusan una crisis inexistente, no pagan los salarios a los trabajadores, realizan lock out patronal en algunos de sus medios (es el caso de Tiempo Argentino en sus ediciones del 2 y el 14 de enero, los zonales de El Argentino y las revistas Cielos Argentinos y 7 días que dejaron de publicarse sin explicación alguna y generan incertidumbre sobre el futuro de la fuente de ingreso de 800 familias. 
Como exige la asamblea de trabajadores del Grupo 23, el Ministro de Trabajo Jorge Triaca debe intervenir e instar a los empresarios a dar respuesta. Hasta ahora su inacción es funcional a los intereses de los empresarios y sus oscuros negocios, lo que lo vuelve cómplice de esta violación de las leyes laborales. 
La lucha de los trabajadores del Grupo 23 con el acompañamiento del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) no se da en un contexto aislado. Se cuentan de a miles los despidos, fundamentalmente en el ámbito estatal pero también en el sector privado. La respuesta del gobierno hasta ahora es la estigmatización -son "ñoquis"- y el macartismo -son "militantes"- o la represión, como a los municipales de La Plata el viernes 8 o semanas atrás a los obreros de Cresta Roja. En materia de comunicación se gobierna por decreto al servicio de los monopolios como el Grupo Clarín o Telefónica, con permanentes ataques a la ley de medios y la libertad de expresión.
La única forma de triunfar es con la lucha desde las redacciones y en las calles, la organización democrática desde abajo y la coordinación con todos los sectores que se encuentren en lucha defendiendo los intereses de la clase trabajadora. Desde Rompiendo Cadenas saludamos la importante lucha que están llevando adelante los trabajadores del Grupo 23 de la que somos parte a través de nuestros compañeros que intervienen en el Sindicato de Prensa de Buenos Aires y sus comisiones internas así como solidarizándonos desde todos los sectores en los que tenemos inserción.
CPS Rompiendo Cadenas, Enero de 2016

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