Compañeros de la Lista Rojo y Negro 1º de Mayo
Comisión Directiva de AGMER:
En nombre de la Corriente Político Sindical “Rompiendo Cadenas”, los felicitamos por el importantísimo triunfo en las elecciones complementarias de AGMER del pasado 25 de febrero. Se trata de un hecho de singular relevancia en el camino de la recuperación de las organizaciones sindicales para la lucha y la activa participación democrática.
Aspiramos a profundizar las acciones unitarias, en la lucha común por la recuperación salarial y de nuestros derechos laborales.
Reciban un fuerte abrazo.
Buenos Aires, 2 de marzo de 2009
Mesa de la Corriente Político Sindical “Rompiendo Cadenas”
Norberto Señor (Secretario General de la Seccional Gran Buenos Aires Sur de ATE).
Enrique Gandolfo (Secretario General de SUTEBA Bahía Blanca y de la CTA Bahía Blanca – Coronel Dorrego).
Alejandro Mascareño (Secretario General de la Seccional Almirante Brown – Presidente Perón de ATE).
Jorge Montero (Delegado General de Comisión Interna Shell de Dock Sud).
Carlos González (Delegado General de Comisión Interna SIDERAR Haedo – UOM).
Juan Pablo Casiello (Secretario Adjunto de AMSAFE Seccional Rosario).
Luis Angió ( Ex Delegado General de Comisión Interna Seccional Buenos Aires del Banco Provincia de Buenos Aires).
Susana Ancarola (Secretaria de Prensa de la Seccional Gran Buenos Aires Sur de ATE).
Comisión Interna de Acetatos Quilmes.
Gustavo Ibaldi y Jorge Pérez (Agrupación Verde de SUTEBA Almirante Brown).
Marcos Britos y Pablo Goodbar (Agrupación Semilla Ramírez de Trabajadores de la UBA en el ETUN).
Raúl Wanzo (Lista Negra de ATE Río Turbio).
Miguel Ruocco (MTR 12 de Abril).
Jerónimo Altschuller (UTP).
lunes, 2 de marzo de 2009
Saludos a los compañeros de la Lista Rojo y Negro de AGMER
jueves, 19 de febrero de 2009
Solidaridad con los metalúrgicos de Tierra del Fuego
Estimados compañeros y compañeras
UOM - TIERRA DEL FUEGO:
Enterados de la movilización que realizarán en defensa del empleo y el salario, les hacemos llegar nuestro saludo fraternal y de clase. Estaremos atentos a los pasos que vayan dando en esta lucha, dispuestos a colaborar en la medida de nuestras posiblidades y para ayudar a su difusión desde nuestros respectivos ámbitos de actuación.
Por la Corriente Político Sindical "Rompiendo Cadenas"
Norberto Señor (Secretario General de la Seccional Gran Buenos Aires Sur de ATE).
Enrique Gandolfo (Secretario General de SUTEBA Bahía Blanca y de la CTA Bahía Blanca – Coronel Dorrego).
Alejandro Mascareño (Secretario General de la Seccional Almirante Brown – Presidente Perón de ATE).
Jorge Montero (Delegado General de Comisión Interna Shell de Dock Sud).
Carlos González (Delegado General de Comisión Interna SIDERAR Haedo – UOM).
Luis Angió ( Ex Delegado General de Comisión Interna Seccional Buenos Aires del Banco Provincia de Buenos Aires).
Susana Ancarola (Secretaria de Prensa de la Seccional Gran Buenos Aires Sur de ATE).
Juan Pablo Casiello (Secretario Adjunto de AMSAFE Seccional Rosario).
Comisión Interna de Acetatos Quilmes.
Gustavo Ibaldi y Jorge Pérez (Agrupación Verde de SUTEBA Almirante Brown).
Marcos Britos y Pablo Goodbar (Agrupación Semilla Ramírez de Trabajadores de la UBA en el ETUN).
Raúl Wanzo (Lista Negra de ATE Río Turbio).
Miguel Ruocco (MTR 12 de Abril).
Jerónimo Altschuller (UTP).
miércoles, 18 de febrero de 2009
Saludo a los trabajadores y trabajadoras del subte
La Corriente Político Sindical “Rompiendo Cadenas” se dirige a los trabajadores y trabajadoras del subte para hacerles llegar nuestro saludo y reconocimiento por el ejemplo que una vez mas nos están dando al conjunto de los trabajadores y trabajadoras del país.
Reconocemos en la decisión de lanzarse a construir un sindicato propio de carácter democrático e independiente, a una decisión difícil y valiente. Por los enemigos que tiene y por la complejidad de su implementación. Y entendemos que ha sido fundamental para esto, la unidad mantenida y el método democrático que se ha empleado para arribar al plebiscito final incorporando en la toma de la decisión a la mayoría de los trabajadores y trabajadoras del subte, última demostración de una política antagónica a la que implementa la UTA y el conjunto de la burocracia sindical.
Pero también la patronal y su gobierno tomarán nota del contundente triunfo del SI en el plebiscito. Somos conscientes de que la tarea que les queda por delante es compleja, sin embargo no tenemos dudas que manteniendo y preservando la unidad de todos los trabajadores del subte en el marco de la pluralidad de ideas, el respeto a la diversidad de posiciones y la consulta al conjunto de los compañeros y compañeras, les permitirá fortalecer al nuevo sindicato.
Fue con esos métodos democráticos y participativos, y con una lucha masiva y consecuente, que lograron las 6 horas de trabajo, enfrentaron con éxito la tercerización y recuperaron los salarios a valores cercanos a la canasta familiar, convirtiéndose en un punto de referencia tanto para quienes reivindicamos el clasismo como para muchísimos activistas y trabajadores de base hartos de dirigentes que negocian a sus espaldas. Por eso nosotros confiamos en que su lucha, finalmente logrará el reconocimiento legal.
Pero más allá de las decisiones de la patronal y su gobierno, están las decisiones que tomamos como clase: en todo caso no sería la primera vez en la historia que un sindicato no reconocido legalmente sea la organización elegida y respetada por el conjunto de los trabajadores. Por el contrario, el movimiento obrero se organizó originalmente de esa manera y fueron esas organizaciones las que construyeron los cimientos del Movimiento Obrero Argentino.
Los saludamos fraternalmente una vez más y estaremos atentos y solidarios, difundiendo entre los compañeros y compañeras de trabajo esta experiencia, y dispuestos a poner nuestras modestas fuerzas al servicio de esa lucha en la medida de nuestras posibilidades.
Buenos Aires, febrero de 2009
viernes, 13 de febrero de 2009
¿Accidente laboral?...¡Homicidio patronal!
Casi un 10% de los asalariados registrados han sufrido un “accidente de trabajo” y de ellos, unos 36 mil trabajadores/as quedaron con algún tipo de incapacidad laboral. Cerca de cien trabajadores/as diariamente quedan con alguna secuela permanente, que incrementa su sufrimiento diario y el de sus familias. Mientras tanto, cerca de 10 millones de personas trabajan en “negro” y sus muertes y lesiones no figuran en ningún lado. En esta guerra de clases cotidiana los muertos los ponen los trabajadores.
Las últimas estadísticas oficiales son del año 2006. La Superintendencia de Riesgo de Trabajo dice que mueren tres trabajadores por día: 995 compañeros/as. Como todas las estadísticas brindadas desde las instituciones del régimen, reflejan distorsionadamente la realidad: son 636 mil notificaciones de muertes y lesiones en relaciones laborales legalizadas. Es decir, en el 2006 casi un 10% de los asalariados registrados sufrió un “accidente de trabajo” y unos 36 mil trabajadores/as quedaron con algún tipo de incapacidad laboral. Son 100 trabajadores/as que diariamente quedan con alguna secuela permanente, lo que no sólo disminuye su capacidad de trabajo sino que también incrementa su sufrimiento diario y el de sus familias. Sin embargo, el propio Ministerio de Trabajo reconoce que este sector “formal” de la economía sólo abarca a una porción de trabajadores y trabajadoras: 6.600.000 personas. Mientras el 60% de los trabajadores se encuentra en la “informalidad”. Son unos 10 millones de personas en un limbo legal con distintas calificaciones técnicas pero bajo riesgo absoluto: sus muertes y lesiones no figuran en ningún lado. En esta guerra de clases cotidiana, en donde los muertos los pone la clase trabajadora, el caso de los fleteros en motos/bicicletas son el ejemplo más brutal y descarnado de estas situaciones. Día por medio muere un joven motoquero en las calles de Buenos Aires y la mayoría aparece en las estadísticas como accidente de tránsito porque el trabajador no tiene relación de dependencia legal, por lo tanto no se lo considera trabajando sino “circulando por la vía pública”. Los porcentajes de muertes laborales en el trabajo formal aplicados a la economía informal, aún sin ponderar la incidencia de mayores riesgos, sumados a las cifras oficiales, nos dan la casi certeza de que los “accidentes de trabajo” nos están matando siete hermanos de clase por día: 2.500 compañeros y compañeras por año. En el mismo período, más de un millón y medio trabajadores/as sufre algún tipo de “accidente de trabajo” dejando 130 mil compañeros/as con “heridas del trabajo” permanentes. Es un verdadero genocidio laboral.
Por todo esto, la muerte por asfixia de catorce mineros del carbón en Río Turbio, la muerte a consecuencia de una explosión de tambores de combustible de seis universitarios en la Universidad de Río Cuarto, la muerte de los trabajadores de la construcción en Puerto Madryn por caída desde 20 metros de altura al ceder una losa, tienen todos una misma base material: la codicia empresaria que ahorra aportes de capital en medidas de prevención. Es una actitud conciente que busca beneficiar a la parte patronal. Tan sólo por esto, calificar como “accidente de trabajo” a la causa de una muerte que está inevitablemente anunciada por negligencia es una calificación “de clase”, pero burguesa, en tanto el capitalista es considerado inicialmente inocente en todos los casos.
Para nosotros la carga de la prueba debería invertirse: en casos de muertes en el lugar de trabajo el capitalista debería ser considerado culpable, y por lo tanto debería demostrar su inocencia en un juicio de tipo penal por “homicidio laboral”.
Las aseguradoras de riesgo de trabajo: patrón cubre patrón con auxilio sindical
Las ART son empresas que aseguran a otras empresas para que no tengan que “correr con los gastos” que les ocasiona la lesión o muerte de un trabajador en relación de “dependencia” con éstas. Pero como empresas, hacen lo mismo que todas: la inversión menos costosa es el costo del trabajador “asegurado”. La ganancia está en invertir lo menos posible para la cobertura. Considerado desde el capitalismo, en esto no hay nada nuevo. Lo verdaderamente nuevo tiene tremendas consecuencias: directa o indirectamente, las comisiones directivas de los sindicatos se encuentran asociados a las ART. Es decir, son socios de una patronal para engañar trabajadores con el verso de la cobertura del “seguro por accidente de trabajo”. Este aspecto novedoso del sindicalismo argentino es una de las herencias más siniestra que nos dejó el período “menemista”. Pero llegó para quedarse porque hace a los aspectos nuevos del momento actual del sistema capitalista consolidado a fines de los ‘80. La mundialización/globalización del capital, impuesta gracias a la desaparición de los países en donde los medios de producción habían sido completamente estatizados, llevó a las grandes estructuras sindicales del mundo a asociarse al gran ganador de la pulseada mundial: el capital imperialista.
Debido a este proceso, con más o menos porcentaje, la burocracia sindical ingresó como socia menor en los negocios empresarios. Su separación y autonomía respecto a la clase trabajadora creció proporcionalmente: un sindicato como socio-capitalista de una ART, de una AFJP o directamente en la explotación de empresas (son cada día más las organizaciones sindicales que explotan mano de obra asalariada) queda enormemente liberado del condicionante del aporte individual del afiliado para generar su base económica. Así, la mayoría de los dirigentes sindicales burocráticos pasaron a cumplir un rol de “socios empresarios”, y no sólo de “servidores” de la patronal. Hasta fines de los ‘80, como todos lo “lacayos” o “sirvientes”, podían tener contradicciones porque en última instancia también establecían una relación de explotación y opresión bajo dependencia indirecta de la parte patronal. Aunque a veces era casi imperceptible, la relación material era de dependencia. A diferencia de esto, los socios capitalistas -por pequeña que sea su parte- adquieren una relación material condicionante de naturaleza distinta. Por eso, las direcciones sindicales de estos tiempos no sólo no se ocupan seriamente de enfrentar a la patronal o al propio Estado, sino que además facilitan la no cobertura de las ART.
El papel del régimen: el ministerio de trabajo
Las fuentes de las estadísticas son las propias empresas y si eventualmente son fuentes propias se toman sin la elaboración, seguimiento y evaluación de la información por parte de los propios trabajadores. El régimen, cualquiera sea su gobierno, sólo considera a los trabajadores involucrados en sus estadísticas e investigaciones como “objetos de investigación”, no como sujetos de la misma. Al culminarse un trabajo y presentarse el producto de la investigación, deja por fuera de la elaboración de las evaluaciones y conclusiones al sujeto central: el propio trabajador. Como consecuencia, el uso central de las investigaciones es el crecimiento de los “currículum vitae” de los funcionarios actuantes en beneficio de sus crecimientos individuales mientras que a las empresas los datos les sirven para ir midiendo y justificando sus acciones.
El papel del trabajador para nosotros debe ser otro: actor, director, guionista, escritor, iluminador y camarógrafo de una película: “Riesgos del trabajo y trabajos de riesgo”. Estamos planteando que tenemos que comenzar por considerarnos a nosotros mismos como sujetos principalísimos del trabajo de la evaluación, fiscalización, control y modificación de las condiciones de seguridad e higiene en el lugar de trabajo. Y desde esta perspectiva avanzar hacia la modificación de toda la normativa y legislación que regula este aspecto fundamental de la producción, distribución y consumo de mercancías. Estamos planteando que la explotación del trabajador se verifica no solamente en la constante disminución del salario, nominal y social, sino también en la constante disminución de los aportes de capital en resguardo de la integridad psíquica y física del trabajador/a. Y por lo tanto está en nuestras propias manos la defensa y el ataque.