El asesinato del compañero Mariano Ferreyra, militante de la FUBA y del Partido Obrero y la emboscada al grupo de compañeros que lo acompañaban, con las consecuencias de más heridos de bala, es el resultado final de la creciente impunidad con la cual la burocracia sindical de la CGT Argentina continúa actuando sobre el movimiento obrero. Al mismo tiempo, la convivencia política del Gobierno Nacional con sus dirigentes es un hecho político indiscutible.
Que hoy su Secretario General, Hugo Moyano, salga a repudiar el hecho no modifica esta valoración, ni el hecho de que el gobierno kirchnerista es un aliado fundamental del principal dirigente de la CGT que viene de demostrar sus fuerzas en un acto conjunto con la Presidenta. Al mismo tiempo, no es concebible que José Pedraza, que en esos momentos estaba siendo parte de un acto en compañía de funcionarios del Gobierno Nacional, no haya estado al tanto de los acontecimientos.
El repudio de los representantes políticos de los empresarios y de la oposición gorila, tampoco puede ocultar que son las mismas empresas y sus empresarios quienes muchas veces los tienen como socios o como fuerza de choque patronal contra el accionar independiente de los trabajadores.
La tercerización de los servicios y la flexibilidad laboral de los trabajadores tercerizados (que es la causa legítima por la que luchan los trabajadores atacados) es una política impulsada y defendida por estos empresarios y sus representantes políticos con acuerdo sindical de la CGT, cuyos dirigentes son muchas veces las verdaderas patronales de estas empresas mercerizadas a las que disfrazan de cooperativas.
Por lo tanto, el Gobierno Nacional no sólo debe garantizar que la investigación encuentre y condene a los autores directos y a los instigadores del crimen, sino que debe hacerse cargo de las gravísimas consecuencias de tener por aliados a este tipo de sindicalismo mafioso, al que sube a cuanto pacto oficial se les ocurra subir, mientras que el Ministerio de Trabajo respalda y convalida cuanta decisión arbitraria, o abiertamente ilegal, tomen los integrantes de las conducciones sindicales de la CGT.
Desde la Corriente Político Sindical "Rompiendo Cadenas" exigimos la identificación y condena ejemplar de los asesinos y sus mandantes. Pero además exigimos que cese la cobertura del Ministerio de Trabajo y del Gobierno Nacional al accionar antidemocrático, totalitario e ilegal de la burocracia mafiosa de la CGT.
Al mismo tiempo, la primera medida que el Ministerio de Trabajo debería tomar para aportar a una profunda democratización del Movimiento Obrero es el inmediato reconocimiento de todos los sindicatos simplemente inscriptos por los trabajadores que así lo solicitaran.
La decisión de cómo coordinarnos nuestras organizaciones o en qué central sindical organizarnos, o sobre las características o definiciones políticas de cada organización obrera, son decisiones que deben estar en las manos de todas las organizaciones de trabajadores, sin imposiciones ni condicionantes de ninguna naturaleza por parte del Estado o de los Gobiernos de turno.
La total democratización de los sindicatos, y su recuperación para una organización sindical que consulte y respete la voluntad de los afiliados conformándose como una real representación de los intereses del conjunto de los trabajadores, es la única garantía definitiva para que hechos de esta naturaleza no se repitan.
Adherimos y convocamos a la marcha desde la Plaza de los dos Congresos a Plaza de Mayo a partir de las 17 hs, para exigir castigo a los asesinos de Mariano Ferreyra.
jueves, 21 de octubre de 2010
Declaración: Ante el asesinato de Mariano Ferreyra
miércoles, 20 de octubre de 2010
Declaración: Ante las elecciones en la CTA
Las elecciones de la CTA se han convertido en un significativo hecho de la escena política nacional; no por el hecho progresivo que aparentemente podría significar una elección directa de autoridades, frente al carácter verticalista, burocrático y "pejotista" de la CGT; sino por la virulencia de los ataques cruzados en la campaña electoral, los enfrentamientos internos, las maniobras y tergiversaciones, la escasa participación, y por último, las acusaciones cruzadas de maniobras fraudulentas de una y otra lista. Todos estos elementos pusieron en tela de juicio la legitimidad de la próxima conducción, cualquiera sea ésta, y dejaron a la Central al borde de la ruptura.
Más allá de si se concreta o no la división, nada volverá a ser igual. En los hechos, la CTA aparece fracturada. Resta saber cómo impactará esto en el activismo que militó por alguno de los sectores en pugna, así como en el conjunto de los trabajadores afiliados.
Pero la crisis que atraviesa la Central no es nueva, hubo ya un largo recorrido desde la ya mítica reunión de Burzaco y de haber encabezado las resistencias al neoliberalismo en los primeros años de la década de los ’90; como decíamos en el documento que hicimos público antes las elecciones, “Hay responsabilidades ineludibles en esa dirigencia, que puso a la CTA a remolque de distintas políticas y gobiernos patronales, como el de la Alianza, y se guardó en la rebelión de diciembre de 2001. Esta crisis pone en veredas enfrentadas a dos sectores que expresan concepciones parecidas de la construcción sindical, aunque hoy se dividan por una caracterización diferente respecto al rol del Gobierno kirchnerista y sus aliados”.
En los papeles, las cuestiones en debate estuvieron centradas respecto al grado de autonomía de la Central en relación al Estado y al Gobierno y por otro al carácter de central construir, por un lado pareciera plantearse una central sindical que se afirme en los sindicatos y el otro se plantea una central de nuevo tipo, de composición más heterogénea donde cumplirían un rol más importantes los movimientos territoriales y culturales. Pero en la práctica, estos importantes debates, terminaron en la pobre discusión de si se está a favor o en contra del Gobierno, favoreciendo así la estrategia polarizadora de las clases dominantes, entre el kirchnerismo y la oposición parlamentaria y mediática.
Pero lo que también salta a la vista es que la discusión central no solo es ideológica, acerca de cómo se posiciona la Central frente al Gobierno, sino también lo que materialmente representa el control de un poderoso aparato sindical con sus respectivos vicios burocráticos, que eligió 16800 puestos en todo el país, entre directivos, congresales tanto seccionales como nacionales que corresponden a un inflado y promocionado padrón de 1.413.000 afiliados, pero el bajo nivel de participación indica que por cada puesto en disputa votaron en promedio menos de 20 afiliados, lo que pone en debate cuál es la representatividad real de la CTA y el tamaño de semejante aparato.
Estas elecciones están cerrando un período caracterizado tanto por el esfuerzo de construcción de casi dos décadas como por la pérdida de rumbo de los últimos años y han tirado por la borda la legitimidad construida en muchos trabajadores que no pertenecían a la Central. La posibilidad de la fractura y el aumento de la fragmentación no hacen más que aumentar las dificultades de todos los que apostamos a la reconstrucción y reorganización de la clase trabajadora sobre nuevas bases.
En los meses previos a las elecciones de la CTA, distintos agrupamientos, delegados/as y militantes sindicales que coincidimos en general en una forma de construcción democrática, en los posicionamientos ante la coyuntura política y en un horizonte de cambio social profundo, nos pronunciamos “por una CTA capaz de sumar a un proyecto colectivo emancipador, una CTA que impulse activamente las profundas transformaciones sociales necesarias, una CTA que asuma las mejores tradiciones de lucha para evitar que los poderosos nos impongan su salida a la crisis capitalista con el saqueo de los bienes de la naturaleza, la guerra o el ajuste económico.”
En estas reuniones evaluamos la posibilidad de presentar una lista alternativa a lo que ya se preveía, sería una polarización entre los dos sectores en que se dividió la conducción “histórica” de la Central. Finalmente, se evaluó que ante la situación de extrema polarización, la diversidad de realidades de cada región y la fragmentación a nivel nacional, no había condiciones para construir una lista representativa, integrada por conducciones democráticas y por distintas construcciones de base. Pero acordamos que una tarea central de la etapa tiene que ser justamente avanzar en mayores niveles de unidad y organización, con debates y posicionándonos en conjunto, en el camino de impulsar un nuevo espacio, que reúna a muchas compañeras y compañeros que, en todo el país, luchamos por un sindicalismo democrático, de clase, y basado en los intereses de las mayorías populares.
Con el objetivo de continuar esa necesaria reflexión y reiterando lo expresado en la declaración previa a las elecciones de CTA, hacemos este nuevo llamamiento para seguir construyendo una unidad vital. Necesitamos que nuestras construcciones no queden aisladas en el localismo, y puedan proyectar, en el mediano plazo, una alternativa a nivel nacional.
“En este sentido, proponemos un debate sobre los cambios que necesitamos para desplegar una práctica política y sindical distinta. Cambios que expresen las ideas que animan nuestra militancia, tales como la apertura de espacios amplios de discusión sobre las problemáticas laborales y en general sobre el rumbo político del país, una formación permanente del activismo y de la base que nos permita avanzar en la organización, la elaboración de propuestas y planes de lucha en función de mandatos de base, la tolerancia a las ideas presentes en el conjunto del campo popular (en oposición a las estructuras verticalistas y burocráticas de todo el sindicalismo), la representación de las minorías y sobre todas las cosas, la no subordinación de la fuerza social construida a un proyecto ajeno a los intereses de la clase trabajadora.
Llamamos a construir juntos un canal de expresión de todos los sectores sindicales que vienen luchando y construyendo desde esta perspectiva. En la medida en que unifiquemos esta alternativa común que abarque a distintas direcciones y representaciones sindicales y agrupaciones de base, habremos dado un paso importante en el camino de construir la perspectiva política y las organizaciones que nuestra clase trabajadora y nuestro pueblo necesitan”.
domingo, 5 de abril de 2009
A dos años del asesinato del compañero Fuentealba

Al cumplirse dos años de la muerte del compañero docente Carlos Fuentealba, desde la Corriente Político Sindical “Rompiendo Cadenas” nos sumamos al conjunto de las organizaciones y compañeros que reclamamos el juicio y castigo a todos los responsables materiales e ideológicos de la represión a la lucha docente en abril de 2007, que fue el origen del crimen de este compañero.
La falta del juzgamiento del ex Gobernador neuquino Jorge Sobisch y de todos los responsables de aquel Gobierno es otra muestra de la impunidad que tienen los sectores de poder en nuestro país.
Hoy el aniversario de este crimen coincide con una nueva lucha de los trabajadores docentes de Neuquén y Río Negro, que continúan luchando, tal como hace dos años, por recuperar sus salarios reales. Rescatamos de estas luchas un funcionamiento plenamente democrático, la masividad lograda en sus asambleas e instancias decisorias, y que pongan en discusión la clara necesidad de salarios iguales a la canasta familiar.
A la falta de respuesta a estos reclamos por parte de los Gobiernos provinciales, junto a la falta de fondos por parte del Gobierno nacional, se suman las agresiones contra las medidas de fuerza de los docentes en Río Negro (como ha ocurrido en el corte de Chichinales) y en Neuquén.
En este marco, reclamamos el juicio y castigo a todos los responsables del crimen de Carlos Fuentealba, y también el reconocimiento de los justos derechos salariales de los trabajadores docentes de Neuquén y Río Negro, en el camino de salarios mínimos iguales a la canasta familiar en nuestro país.
jueves, 26 de marzo de 2009
Un desafío para la clase trabajadora
Como muestra la caricatura (en la tapa), la crisis resulta liviana para algunos en tanto que para la absoluta mayoría es catastrófica. Y no hay país a salvo. Porque está instalada en el centro del imperialismo y porque la economía mundial está totalmente interconectada. El capitalismo no se recuperará de esta crisis rápidamente porque no tiene defensas: las crisis son parte esencial de la acumulación de capital permitiendo acumular más capital a unos a expensas de quien lo pierde. Pero además, la tratan de resolver quienes la generaron Y si bien se pelean entre ellos para echarse la culpa, todos la contemplan desde una óptica empresaria: primero que vayan a la lona los trabajadores y el pueblo.
El agregado de esta crisis, y un gran peligro para el mundo, es que se están empujando para mandarse a la lona entre los grandes capitalistas porque sólo con los trabajadores y el pueblo no les alcanza. Cuando como hoy, se ha producido muchísimo más que lo que la población está en condiciones materiales de adquirir y se hunde la tasa de ganancia de los capitalistas, la competencia entre ellos es feroz y los lleva a la destrucción en gran escala de fuerzas productivas.
Crisis: ¿momento de oportunidades?
Al menos así lo considera la presidenta, Cristina Fernández, mientras mantiene el doble discurso redistributivo, y dispone los miles de millones recuperados a las AFJP para volver a dárselos a los bancos y grandes empresas (el engaña-pichanga del 0 km y los electrodomésticos) y reprogramar el pago de la fraudulenta deuda eterna. Es que las oportunidades que pregonan los de arriba sólo son para algunos capitalistas: los más rapaces, los más inescrupulosos, los más corruptos, los más explotadores. Porque la brusca caída de la demanda de mercancías genera una competencia brutal de la cual saldrán ganando algunos capitalistas y otros saldrán perdiendo. Pero ninguna propuesta proveniente de estos sectores en pugna por los mercados y las finanzas (se trate de los industriales de la UIA, de los banqueros o de los agroganaderos de la Mesa de Enlace), traerá alivio a los trabajadores y sectores populares. Por el contrario, todos ellos apelan a despedir trabajadores, bajar salarios, disminuir impuestos al capital y lograr subsidios estatales para sus empresas. Un crack financiero y productivo capitalista, sólo puede ser una oportunidad para los peores entre los pésimos que logren el favor de los gobiernos de turno y sus representantes políticos. Para nosotros y nuestras familias representa un gigantesco riesgo: la marginalidad, la miseria. La calle.
La burocracia sindical está en otra
Ni el mas mínimo estado de alerta, ni la mínima preparación para salir a pelear contra despidos, suspensiones, cierres de fábricas, baja salarial, etc. que las patronales ya están implementando. Por el contrario, la CTERA/CTA le dio una mano bárbara al gobierno y a la CGT/Moyano para fijar el techo salarial para el 2009: 14.5%. Mientras tanto, el índice de demanda de empleo se encuentra 25,6 puntos por debajo de su promedio histórico y en valores similares a los de fines del 2001 y 2002. Bajan la demanda, la producción y el empleo. También el salario. Sufrimos el tarifazo en el transporte y los servicios. Y la desocupación sube: el hambre y la miseria, nuevamente con furia, están golpeando las puertas de la clase trabajadora.
Organización y propuestas propias
Porque las necesidades sociales y económicas a las que nos enfrentaremos serán enormes, por el agravamiento de las condiciones de vida; la necesidad fundamental que se nos presenta es de organización y elaboración de propuestas propias. Pensando desde nuestras necesidades como clase que no pretende acumular capital sino vivir sin penurias, sanamente, disfrutando de nuestras familias. Estamos en la obligación de imaginar propuestas que no tengan que ver con la competencia a muerte por el capital como hacen los patrones. Nuestras propuestas como clase trabajadora sólo tienen que tener por objetivo estar al servicio de todos los sectores populares cuidando el medio ambiente de la lógica capitalista que todo lo destruye por su sed de ganancia. Con este propósito es que concurriremos al plenario de trabajadores que se realizará el 16 de marzo en la UOM de Villa Constitución en conmemoración de los 35 años del Villazo.
No podemos tener contemplaciones con las patronales que vienen amasando fortunas a costilla nuestra. Opositores o amigos del gobierno pueden matarse entre ellos por un billete sin contemplar que está amasada con el sudor del trabajador, y con la sangre de los muertos y mutilados en situaciones laborales, provocados por privilegiar las ganancias antes que a invertir en seguridad y salud de los trabajadores.
Este sistema que ha dominado en forma excluyente por más de 200 años –asentado en el lucro individual, el consumismo, el individualismo feroz, y la producción irracional- ha puesto a la humanidad en el filo del abismo. La opción de una sociedad solidaria, afirmada en el bien común y en la dignidad humana requiere un cambio total en la economía y la política. Los trabajadores hemos construido a lo largo de la historia sociedades distintas, aún cuando en algunos casos esas experiencias se hayan malogrado o deformado. Sin embargo el peligro de autodestrucción al que se enfrenta la humanidad, gobernada por defensores de este sistema irracional, nos impone superar nuestras fracturas y nuestra atomización; y comenzar a dar pasos firmes en nuestra unidad, reafirmando nuestros principios de independencia ante los poderes del Estado, las patronales y los partidos políticos.
miércoles, 25 de marzo de 2009
Ante el despido de un trabajador en el Rectorado de la UBA
En la Universidad de Buenos Aires, el Rector Hallu, elegido en forma escandalosa en el marco de acuerdos de cúpulas ajenas a la inmensa mayoría de los trabajadores y estudiantes de la UBA, está llevando hasta las últimas consecuencias el plan de mercantilización de la Universidad. Este objetivo requiere por lo tanto una UBA cada día menos democrática, menos controlada interna y externamente, y más servil ante las empresas y los empresarios. Por supuesto en estrecha alianza con los gobiernos de turno.
Como parte de este objetivo, el plan de disciplinar a los trabajadores y trabajadoras de la UBA está dando pasos crecientes en el ámbito del Rectorado, donde están prontas a ser implementadas nuevas cámaras de video para monitorear los movimientos internos, y la Policía Federal tiene un presencia cada vez más importante en la custodia del edificio. El fantasma de Ottalagano, el rector fascista del gobierno de Isabel Perón, ronda los pasillos del edificio central de Viamonte 470, con el visto bueno de los funcionarios del actual Rector.
El último paso de esta decisión ha sido el despido sin sumario del compañero Campostrini, trabajador de la sección mantenimiento, que había sido recientemente candidato de una lista opositora a la conducción sindical de la burocracia de APUBA. Es decir, ni siquiera se respeta lo que determina la Ley de Asociaciones Sindicales respecto a los seis meses de fueros gremiales para los candidatos de una elección. Pero además, es un despido que se basa en la habilitación legal otorgada por un Convenio Colectivo de Trabajo firmado por la burocracia, lo que demuestra hasta donde llega el acuerdo entre ambos sectores: la patronal y la dirección sindical.
Desde nuestra Corriente Político Sindical “Rompiendo Cadenas” expresamos nuestro repudio ante este hecho, y exigimos su inmediata rectificación por ser contrario al derecho a la estabilidad laboral, y también por ilegítimo, toda vez que en la UBA los principales responsables de la corrupción y los incumplimientos administrativos no se encuentran entre los trabajadores, sino entre los propios funcionarios
Al mismo tiempo, ratificamos nuestra posición en relación a la unidad de todos los agrupamientos que luchan por la democracia sindical como una condición necesaria para el triunfo en ésta y en todas las luchas. Frente a la ofensiva patronal del Rector de la UBA, sólo la unidad de la mayoría de los trabajadores logrará darle una respuesta contundente y efectiva.
Mesa Ampliada de la Corriente Político Sindical “Rompiendo Cadenas”